la historia del rock and roll en 10 canciones dadaismo

por marisol garcía

Cuando menos 12 de sus libros están traducidos al español, pero Greil Marcus afirma no estar al tanto de de qué manera estas publicaciones circulan y (si bien su hija, “de español fluido”, ocasionalmente le traduce comentarios de gacetas, acepta).

En el mes de septiembre, el creador de Mystery train y Rastres de carmí participó en un seminario en Barcelona, ​​y se sorprendió allí del entusiasmo y la precisión en los comentarios de múltiples leyentes suyos con los que se encontró. “No me lo aguardaba, fue muy gratificante –afirma en el teléfono desde Minneapolis, en la primera entrevista para un medio chileno–. Les pierdo la pista en los libros una vez que se publiquen y se vayan. Es bonito que en algún ubicación lejano te hagan recordarlos”.

rock

LA HISTORIA DEL ROCK AND ROLL EN DIEZ CANCIONES

Greil Marcus

En su último libro, Greil Marcus, quizá el crítico cultural mucho más influyente de siempre, compone lo que probablemente sea su ensayo mucho más con pasión y también profundo. Rehuyendo la historia oficial —la universal, la del Salón de la Popularidad del Rock, la de los enormes éxitos—, Marcus revive diez canciones escenciales que, por su predominación y de qué manera han resonado durante las décadas, han supuesto un jalón de la música habitual. Ensayando biografías breves de los autores de las canciones o las de esos que les pusieron voz, dejando que los sonidos evoquen y convoquen el eco que las canciones auténticos propulsaron, Marcus, en forma de caja de resonancia, trata de atrapar la esencia misma de la canción pop: su calidad perdurable y al tiempo fugaz. Shake Some Action de The Flamin’ Groovies, Transmisión de Joy Division, In Still of the Nite de Fred Parris y The Five Satins, después retomada por The Slades; All I Could Do Was Cry de Etta James y, décadas después, cantada por Beyoncé; «Crying, Waiting, Hoping» de Buddy Holly, «Money (That’s What y Want)» de Barrett Strong, reinventada por los Beatles; Money Changes Everything de The Brains, años después reformulada por Cyndi Lauper; This Magic Moment, redactada por Doc Pomus y Muerte Shuman y también inmortalizada por Ben Y también. King y The Drifters; el en fase de prueba «Guitar Drag» de Christian Marclay, «To Know Him Is to Love Him» ​​de Phil Spector, que Amy Winehouse logró suya prácticamente cincuenta años después, configuran la especial historia del rock de Greil Marcus que, con el su estilo vibrante, próximo a la spontaneous prose beatnik, da una exclusiva lección de literatura musical y revela por qué razón la música habitual tiene una relevancia escencial en nuestra cultura.

Deja un comentario